El invierno de las suculentas

Guía de supervivencia para la temporada invernal en plantas crasas

El invierno es esa época del año que muchos esperan con ansias, pero para los que amamos las suculentas puede ser una temporada difícil debido a las pérdidas que suele haber en nuestra colección o cultivo. Esta pequeña guía pretende darte algunas recomendaciones para superar el invierno con todas nuestras plantas sanas.

El hábitat

Conocer las condiciones ambientales en las que crecen nuestras plantas puede ayudarnos a entender los requerimientos necesarios para el desarrollo de las suculentas. La mayoría de las plantas mexicanas que se clasifican en la familia de las crasuláceas se localizan en hábitats como: matorrales xerófilos, bosques de pino y encino, selvas caducifolias y bosques mesófilos de montaña; por ejemplo algunas echeverias habitan zonas rocosas como acantilados y se ubican en posición al sol, tienen gran resistencia a la sequía y algunas soportan heladas leves. Sería muy difícil recrear el ambiente exacto pero nos indica el tipo de sustrato, las condiciones de luz y la cantidad de agua necesaria; estos 3 factores son en los que debemos poner la mayor atención.

El sustrato

Por los ambientes en los que crecen las suculentas mexicanas sabemos que el sustrato debe ser rocoso, es recomendable que entre 40% y el 50% de la composición sea de material poroso como (tezontle, tepojal, piedra pómez, vermiculita, arenilla o akadama) y el otro porcentaje debe ser tierra-composta. La porosidad sirve para evitar que la humedad se acumule y que la tierra se compacte. 

Revisa que tu planta esté sembrada con las características que te mencionamos, resuelto este punto aseguramos que al ser regada el exceso de agua se drene.

La luz

Las plantas suculentas requieren luz constante, en este caso depende de la especie y el tamaño, entre mas grande son más resistentes a la luz directa del sol, a menor tamaño se aconseja luz filtrada evitando el sol directo en las horas de mayor intensidad. Recomendamos un mínimo de 6 horas diarias de sol tomando en cuenta las recomendaciones anteriores.

La humedad

El enemigo número uno de la temporada invernal es la humedad porque es el ambiente ideal para que aparezcan los hongos que generalmente provocan la pudrición de la planta.

Si te encuentras en una zona en la que la humedad es muy alta en esta temporada, recomendamos evitar completamente los riegos

En su hábitat en invierno las echeverias tienden a tener secas sus hojas exteriores, esto las ayuda a sobrevivir cubriéndolas del frío mientras que las hojas internas se conservan con las reservas de agua que hay en su interior y la humedad del clima. En esta época del año al someterse a estrés también podemos ver cambios en la coloración; es cuando en algunas plantas salen los tonos rosas más intensos, morados o naranjas.

El riego

El riego es el punto crucial para que nuestra planta sobreviva a cualquier estación. Volviendo al hábitat de la planta sabemos que las crasuláceas no requieren riego abundante, de hecho su metabolismo es tan especial que pueden vivir hasta 3 meses sin riego. Normalmente se dice que se deben regar cada 15 a 20 días pero esto no podemos tomarlo como una regla porque depende de diversos factores como:

Que esté en interior o exterior, las condiciones de luz, el sustrato, la humedad ambiental y la lluvia.

El tamaño de la maceta, entre más pequeña es la maceta, el sustrato se seca más rápido.

El tipo de tierra, si el sustrato no es lo suficientemente poroso es muy probable que retenga agua (lo que puede afectar a nuestra planta) y por ende debe regarse entre períodos más prolongados.

El aire, si el flujo de aire es constante puede hacer que seque rápidamente el sustrato.

Recomendaciones

  • Asegúrate de proporcionarle lo necesario  a tu planta en cuanto al sustrato y luz solar.
  • Obsérvala, si comienzas a ver manchas negras en sus hojas es muy probable que tenga hongo.
  • Puedes utilizar fungicidas preventivos, en ITAVI tenemos un tratamiento natural: Bai Bai Quita Hongo 
  • Recomendamos que antes de regar te asegures que el sustrato esté completamente seco. En invierno si la zona que te encuentras no es de alta humedad puedes regar en menor capacidad únicamente para humedecer un poco el sustrato 
  • Controla tus impulsos, NO RIEGUES tu planta en invierno si la humedad ambiental es alta, es más fácil hidratar una suculenta a que sobreviva la pudrición. 
  • Nunca riegues sobre las hojas, riega sobre el sustrato o por absorción
  • Riega muy temprano por la mañana o por la tarde-noche, evita siempre las horas de sol intenso.
  • Evita que se acumule agua entre las hojas o al centro ya sea de rocío, de lluvia o riego. 

Deseamos que el invierno te muestre hermosos colores en tu suculentas y con la ayuda de esta guía logres llegar a la primavera con todas tu plantas sanas.

Si tienes alguna duda contáctanos, podemos ayudarte.


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